La transferencia de la culpa: La sociedad de victimarios

Narrativa históricaCultura Marzo 27, 2022

Tenemos el legítimo derecho a creer, pero también es igualmente importante no renunciar a la garantía existencial básica de dudar y cuestionar las falsas verdades.

Fruto de un discurso constante y metódico, empieza a ser claro que la estrategia de los movimientos “progresistas” es transferir la culpa de sus propias acciones a aquellos que otrora eran sus víctimas, convirtiéndolos en aparentes victimarios.

Prácticamente ningún sector de la sociedad civil se ha escapado a los señalamientos. Todos tenemos la culpa de todo, según la dialéctica que manejan esos nuevos movimientos políticos. Todas sus acciones, violentas o no, se justifican en los presuntos errores históricos que cometieron aquellos que soportaron esas agresiones.

Cuando miramos hacia atrás y revisamos quiénes auspiciaron y cuáles fueron las razones del paro violento de hace un año, al margen de la fallida reforma tributaria que sirvió de excusa para caldear los ánimos, encontramos una serie de personajes que ofrecen justificaciones que no se sustentan en ninguna evidencia fáctica o científica. Muchos salieron a destruir el país y a atacar a la fuerza pública sin saber muy bien las razones de su inconformidad.

Palabras más, palabras menos, unos pocos secuestraron un país entero haciéndonos creer que los que sufrían el paro eran, en esencia, los auspiciadores. El señor del caos y la anarquía en un reciente debate presidencial incluso tuvo la desfachatez de acusar a los transportadores y a los campesinos de los bloqueos, cuando era apenas evidente que fueron sus principales víctimas. Esa es la lógica, precisamente esa: convencer a la gente de un discurso tramposo, ilógico, pero que de tanto repetirlo termina volviéndose una realidad.

No podemos dejarnos meter en esa dinámica. Debemos confiar en que la sociedad reaccionará a tiempo para entender que podemos tener muchos problemas, pero que la solución no es convencernos de nuestra propia inviabilidad para dejar las soluciones en manos de falsos mesías.

Para fortuna de todos, ya son varias las voces que se alzan para denunciar esa estrategia. Esta semana un grupo de empresarios valientemente decidieron presentarse ante la Jurisdicción Especial para la Paz – JEP, actuando colectivamente para constituirse en víctimas de los macroprocesos que se adelantan en contra de las FARC-EP.

Según la iniciativa denominada Visión Colombia 2022, que a su vez está auspiciada por la Corporación Pensamiento Siglo XXI y la Fundación Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga, no se aspira a un resarcimiento económico, sino a que la verdad se conozca y que esa realidad sea la que ayude a reparar al menos la honra y la dignidad de quienes fueron vilmente sometidos por los que hoy compiten, libres de culpa, por ser elegidos en las instituciones democráticas que tanto combatieron.

Si alguien sufrió la guerra en Colombia fueron precisamente esos pequeños empresarios, agricultores y comerciantes quienes vilmente fueron sometidos a secuestros, extorsiones, hurtos y asesinatos. Muchos tendrán que responder por delitos y excesos que se cometieron cuando intentaron defenderse; pero lo cierto es que primero fueron víctimas y hoy, fruto del nuevo razonamiento progresista, intentan ser juzgados como los únicos victimarios.

La verdad y la reparación debe ser para todos, caso contrario, nunca lograremos reconciliarnos como nación.

Ante la realidad que nos presentan los victimarios, ahora supuestas víctimas, las noticias falsas y las redes sociales son un motor incontrolable de esas mentiras que nos quieren hacer creer. Debemos ser muy cuidadosos de las fuentes, de las visiones políticas y de las dobles agendas que manejan los discursos que se avecinan en el debate electoral. Convencer a la sociedad de la existencia de un mundo paralelo donde reina el caos y anarquía finalmente es una forma más de violencia, solo que se escuda en la deseable pero imperfecta democracia. Tenemos el legítimo derecho a creer, pero también es igualmente importante no renunciar a la garantía existencial básica de dudar y cuestionar las falsas verdades.


El acuerdo internacional de Escazú: Una trampa para Colombia

Apreciados Amigos y queridos lectores, hoy quiero poner nuevamente en alerta máxima a todos ustedes y a los ciudadanos colombianos, como también a todos los estamentos privados


Mayo 2, 2022

Maturana, Arrieta y Cepeda

Pacho Maturana justificaba sus derrotas deportivas con una frase lapidaria: ‘perder es ganar un poco’.


Mayo 2, 2022

Matoneo al Ejército en Twitter: táctica cobarde para ganar elecciones

Atacar a la Fuerza Pública sin pruebas ni fundamentos legales en medios de comunicación y redes sociales es un método muy bajo para llegar


Mayo 2, 2022

Ni perdón ni olvido

Los creyentes tenemos claro que los designios de Dios son perfectos, vaya si lo son.


Abril 22, 2022

Somos un Centro de Pensamiento

Manténgase al día con las últimas noticias, eventos y documentos de interés